De la polémica de hacer distinciones entre masculino y femenino con las palabras neutras ya está casi todo dicho, pero a mí no se me escapan algunas poses y fingimientos por parte de quienes utilizan debates lingüísticos como escusa para hacer un fácil escarnio de un tema del que nadie puede creerse en posesión de la verdad.Ejemplo de esto, es la visión tan parecida pero diferentes en la forma, que tienen dos amigos (me refiero a que entre ellos son amigos, no que sean amigos míos, claro):
La crítica y moderada de Javier Marías.
http://www.javiermarias.es/
La crítica sin medida y mal educada de Arturo Pérez Reverte.
http://www.xlsemanal.com/web/
Para los que a lo mejor no tienen tiempo de leerse los dos artículos, los resumo brevemente, pero claro está, lo hago subjetivamente, que es lo que tiene hacer resúmenes, así que recomiendo que los leáis para tener más elementos de juicio:
Para Javier Marías ve una polémica innecesaria puesto que las palabras que se duplican no indican genero y que los feminizadores del lenguaje "Desean hacer de la lengua algo odioso, inservible y soporífero."
Arturo Pérez Reverte no quiere ensañarse con Bibiana Aído pero la llama estúpida y tonta de la pepitilla, aunque avisa que la podría llamar tonta o analfabeta pero no lo hace.
"...modifiquen, a su gusto, un idioma donde cada palabra es fruto de una afinada depuración práctica..."
Fuera de los innumerables juicios de valor, que tristemente nos tiene acostumbrados en sus artículos, indica el remedio a su propia enfermedad.
"... la misión de los académicos es precisamente ésa: ir por detrás y no por delante, orientando sobre la norma de uso, y no imponiéndola. .(...) En España la Academia no inventa palabras, ni les cambia el sentido. Observa, registra y cuenta a la sociedad cómo esa misma sociedad habla. Y cada cambio, pequeño o grande, termina siendo inventariado con minuciosidad notarial, dentro de lo posible, cuando lleva suficiente tiempo en uso y hay autoridades solventes que lo avalan y fijan en textos respetables y adecuados. "
Pues si nadie puede imponer la lengua ¿por qué lo hace Reverte? Los dos juzgan los motivos de la acción y no la acción propiamente dicha. Javier Marías presupone que los que utilizan la duplicidad de términos pretenden que nos comuniquemos corporalmente, porque quieren convertir a la lengua en algo odioso. Una comunicación corporal al que no veo del todo mal en algunos casos.
Y respecto a la crítica de Arturo Pérez Reverte, simplemente es abochornante, porque si todos diéramos rienda suelta a nuestro lado más parcial, avieso y partidista nadie se atrevería a innovar, a proponer cosas diferentes sin que se la llame tonta de la pepitilla o estúpida, para que luego en el caso de Arturo Pérez Reverte, reconocer que al menos en este campo, nadie puede imponer el uso de la lengua. En fin, es desalentador, y este es uno de nuestros escritores más doctos, pues en educación y en humanidad le faltan unas pocas lecciones que recibir.
Arturo Pérez Reverte se jacta de que la RAE nunca a sucumbido a las decisiones políticas, pues bien eso quizás sea verdad en un sentido estricto, pero si hoy en día la palabra "perra" tiene una connotación muy diferente a la misma palabra con género masculino, eso tiene que ver con una decisión política, quizás de hace siglos, pero política al fin y al cabo. Hoy en día tiene que haber decisiones políticas que deshagan esas diferencias de concepción machista, por supuesto no cambiando el diccionario de la RAE sino cambiando a la sociedad.
De mi propia experiencia voy a opinar sobre el asunto principal. Sobre todo en textos políticos, entiendo que haya gente que se pueda ver excluida de la expresión genérica, puesto que actualmente se está legislando de manera diferente respecto al género (ver: Ley Integral de la Contra la Violencia de Género aprobada por todos los partidos).
No me veo poniendo "ciudadanos y ciudadanas", soy demasiado vago, por decirlo así. Pero quizás sí utilizo la expresión "ciudadanía" en vez del escueto "ciudadanos". Decir que los FEMINISTAS DEL LENGUAJE quieren que digamos "munda" en vez de "mundo" es muy poco serio, es no querer entender nada de nada.
Quizás, es lo mismo que siento cuando escucho hablar a alguien de la Comunidad de Madrid y referirse a toda la región con un insuficiente "Madrid", y sí, admito que me gustaría que lo diferenciasen, puesto que yo no vivo en Madrid y no es lo mismo la capital que la región.
En cualquier caso, que la gente escriba como quiera y que la gente lea lo que quiera, o lo que le sea más fácil y dentro de unos años veremos si Arturo Pérez Reverte no tenga que sancionar una separación de conceptos por género en su adorada academia. Si eso ocurre voy a sonreír sin motivo aparente por una buena temporada.
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