Por Georgia, Palestina, Irak, Afganistán.....




Al menos en lo formal, el fanatismo religioso y el nacionalismo radical han sido la madre de casi
todas las guerras, son la poesía capaz de arrancar la lágrima y la emoción desde el mismísimo corazón de la humanidad y dar la fuerza para herir y matar tanto al prójimo como así mismo.



Hombres contra hombres, que haciendo de su casa un campo de batalla, amputan alegremente las extremidades de su propio cuerpo, sin darse cuenta que eran esas mismas extremidades las que iban a necesitar para salvar lo que más querían.

En lo informal, las verdaderas razones son inconfesables, y son las clásicas; envidia, egoísmo , lujuria, ... quizás G. W. Bush y Putin puede darnos una lección de cuales son sus causas, seguro que descubrimos alguna que nunca nos hubiéramos imaginado.

Religión (fanática) y Nacionalismo (radical):Verdades absolutas de nacimiento y existencia irrebatibles, argumentos necios que introducidos en un debate lo contaminan y lo hacen estéril, que juegan con la trampa de no tener quien juzgue inequívocamente los adjetivos calificativos que les acompañan, es decir, fanatismo y radical, eso les hace re-alimentarse y no extinguirse nunca.

Y aun así, hay que convivir con ellos, aunque sólo sea porque enfrentarse contra eso, es como apagar un fuego con gasolina.